Esta entrada es parte de mi serie Diario Bíblico.
Resumen:
En Génesis 14-15 se presenta una guerra entre reyes en la cual Lot, el sobrino de Abraham, es secuestrado. Abraham toma 318 hombres de su casa y rescata a Lot. Luego aparece una figura misteriosa: Melquisedec, rey de Salem (Jerusalem) y sacerdote del Dios Altísimo, quien ofrece pan y vino y bendice a Abraham. Finalmente, Yahvé hace un pacto solemne con Abraham confirmando dos promesas: una descendencia numerosa y la tierra desde el río de Egipto hasta el Éufrates.
Entonces Melquisedec, rey de Salem, trajo pan y vino, pues era sacerdote del «Dios Altísimo». Melquisedec bendijo a Abram, diciendo: «Abram, bendito seas del Dios Altísimo, Creador del cielo y de la tierra. Y bendito sea el Dios Altísimo, porque entregó a tus enemigos en tus manos.» Y Abram le dio la décima parte de todo lo que llevaba.
— (Catholic.net, 2015, Génesis 14:18-20)
Hay varias cosas que me llamaron la atención. Primero, la figura de Melquisedec, quien ofrece pan y vino como sacrificio sacerdotal, prefigurando lo que Jesús haría en la Última Cena al instituir la Eucaristía — por eso la carta a los Hebreos llama a Cristo ‘sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec'(ver Hebreos 7).
Lo segundo es que el encuentro con Melquisedec ocurre en Salem — identificada con Jerusalén — la misma ciudad donde siglos después Jesús sería crucificado y donde instituyó la Eucaristía. Esta continuidad geográfica no parece ser casualidad sino parte del plan providencial de Dios.
Mientras más leo la Biblia, más interesante la encuentro. Desde el primer capítulo del libro del Génesis va prefigurando a Jesús. ¿Cómo los antiguos autores de los libros que componen la Biblia sabían lo que sucedería en el futuro: la venida de Jesús?
Referencias
Catholic.net. (2015). Biblia en línea. http://www.biblia.catholic.net/
Cavins, J. (Ed.). (2020). The Great Adventure Bible (2nd ed.). Ascension Press.

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